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La delgada línea que separa "totalitarismo", "libertad" y "anarquía"
Antes que nada, recabar en el hecho externo del que somos partícipes: aquel que nos deja asombrados al saber que éste título no vio la luz en España, y en cambio otras películas, cual género sea, de muy bajo nivel, sí lo hacen.
Porque el director Kurt Wimmer, el que mas tarde dirigirá la anodina "Ultravioleta", nos ofrece un equilibrio entre la convencional película de acción y unos cargamentos doctrinarios tabúes. Y digo esto último porque la temática que atiende se torna en una balanza de posiciones razonables. Ejemplo: un tema tabú de actualidad, por muchos años que pasen, será el de la eutanasia. A priori, tanto los que la defienden como los que la atacan, sopesan argumentos convincentes.
Pues bien; equilibrium plantea una dualidad: ¿es necesario abstenerse de forma sumisa de toda sensación, para evitar enfrentamientos desastrosos entre iguales? ¿o ese, en realidad, sería el vehículo que nos deshumaniza?
Y añadiría: ¿las tendencias ácrata y difusoras de anarquía son las únicas que deben tener crédito en un régimen totalitario?.
El debate está servido.
Siempre viene bien éste tipo de películas, que consiguen evadirse de la realidad circundante, y que nos muestran, una vez mas, la debilidad humana ante situaciones extremas, tanto de los que ordenan como de los que cumplen, y el peligro que conlleva que el hombre tome conciencia de clase y de poder (ejemplo mas claro, el de Preston).
Dejando al margen el corrosivo contenido que lleva la cinta, destacar, por supuesto, los conseguidos tiroteos y las espectaculares coreografías de combate (Wimmer continuó con esa estética en "Ultravioleta", pero con resultados mucho mas limitados).
Weis 
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