A pesar de ser posiblemente surrealista, con tramos difícilmente creíbles, alguna que otra situación sobrante y algún error de extraña comprensión*, es un film delicioso, con grandes momentos que no puedes ver con menos que una sonrisa de oreja a oreja, e incluso con la babilla colgando ante la ternura y la magia que desprende la niña.
Con la extravagante e hilarante familia de la pequeñuela de la casa te hartas de reír y de vivir situaciones increíblemente estúpidas, pero dulces. El abuelo es una pasada, no lo querría para mí eso sí... El hermano parece esconder algo interesante tras su silencio y es un personaje que cumple una función que no sabría describir, pero la historia sin él no me hubiera gustado tanto. La madre me encanta por su sensatez y además es quien tira enormemente de la familia entera. El padre me descoloca en algunos momentos pero junto con el abuelo a lo largo de la película me acaba gustando.
En fin, surrealista y genial. Muy recomendable.
spoiler:
Me encanta en la parte final como se describen los concursos de belleza infantiles, como los ridiculiza y banaliza.
*A veces no entiendo escenas de la furgoneta, cuando supuestamente está estropeada y arranca o cuando no podía frenar (quizá, ¿no quería hacerlo realmente?)