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Un tranvía llamado ilusión
Una película sencilla y preciosa, de esas que te dejan una sensación muy bonita al salir del cine.
La historia es una maravilla, y aunque las interpretaciones (a excepción de la de Héctor Alterio y Julieta Serrano) son bastante flojas, el resultado es una gozada, hace que sonría el alma.
"Un poco de chocolate" es una historia sobre el amor. El amor entre dos hermanos que siguen juntos después de toda una vida. Que se quieren con locura y se conocen tanto que solo necesitan una mirada para saberlo todo el uno del otro. El amor entre dos personas que se enamoran nada más verse. Después de buscarse se encontraron. Pero sobre todo el amor hacia esas personas que nos dejaron en el camino. Esos seres que se fueron pero que siguen con nosotros, que nos cuidan y nos observan, nos acompañan en el mismo camino de otra manera. Esos seres que vemos sentados en un banco, que los recordamos cuando pasa el tranvía que nunca volverá, que los olemos cuando comemos un poco de chocolate, que los acariciamos mientras miramos el mar Cantábrico, esos con los que hablamos mientras el tiempo sigue pasando, esos que nos vendrán a buscar cuando llegue el momente de dejar de andar.
Esos seres que no hace falta llamarlos ni nombrarlos para saber que siguen ahí.
Si no lo habéis hecho, coger ese tranvía llamado ilusión que es otra manera mucho más mágica y romántica de ver la realidad y que os va a llevar lejos, lejos, muy lejos.
Mucho más lejos que la cumbre del Shisha Pangma...
"Las cosas que he hecho contigo, sólo las he hecho contigo"
Aeris 
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