|
Me estoy convirtiendo en un tonto sentimental
Con un elenco de voces argentinas “neutralizadas” reconocimos las frases que el icónico sicario de papel inmortalizara en sus aventuras publicadas, sarcásticas y muy, muy misóginas (he ahí la trampa del éxito, dejar intacta la genialidad del personaje). Con una chapucera animación tipo flash, unos rígidos renders 3D y apoyados en las penumbras, el diseño de personajes emularon los trazos y estilos que el “Negro” imprimió en sus historietas.
“Boggie” se burla de los estereotipos policíacos de cine gringo, también de los bélicos y hasta de los eróticos, dejándolo todo en una franca carcajada que se torna hasta cierto punto vulgar. Personajes de nuevo diseño son agregados para hilar la historia junto con los viejos gags que fueron dibujados en cómic. La película es resultona y desmadrosa, pero carente de arte de la animación tradicional la cual hubiera sido más homenaje al personaje y al autor. Mujeres sensibles y con fuerte cerrazón mental, absténganse.
pahko 
|