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Straight y su "insólito medio de transporte"
Pues sí, parece una coña, pero Walt Disney y David Lynch unieron sus fuerzas y de ahí nació una de las películas más conmovedoras y bellas de la historia del cine. Quién lo diría.
En la excepción que confirma la regla de su cine, Lynch nos cuenta la historia de Alvin Straight, 73 años, que un buen día decide montarse en su segadora y recorrer 500 kilómetros para ver a su hermano Lyle, que acaba de sufrir un infarto y con el que no se lleva del todo bien. Ese largo trecho será un viaje al alma para Alvin, en busca de reconciliación con su pasado. Y los espectadores no podemos más que emocionarnos, encoger el corazón y reprimir las ganas de darle un empujoncito a Alvin para que llegue sin ningún problema a su destino.
Lynch nos ofrece, en su única película "convencional", por así decirlo, una preciosa road movie que se convierte en una honda reflexión sobre la vejez, sobre la familia y sobre el peso del pasado. Sobre la vida, al fin y al cabo. Inolvidable Farnsworth en su último papel.
Lynch, eres un genio. Menuda jugarreta le has hecho a tus detractores con este pedazo de película.
juanantlopez 
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