Tras más de cien años de cine, aún hay quien cree que la originalidad absoluta es posible en el cine, sin advertir que aquellos guiones que no se basan en el tópico introducción-primer punto de giro-trama-segundo punto de giro-clímax-desenlace son los que dificilmente llegan a estrenarse y acaban directamente en el cubo de la basura del despacho de algún productor.
Bayona lejos de condenarse al ostracismo pone su talento al servicio de la industria, algo a lo que, según parece, los europeos huimos como de la peste. Su historia, no por poco novedosa (casa encantada, niños terroríficos, madre perturbada,...) deja de ser interesante. Más que eso: Bayona consigue con su opera prima introducir desde el minuto uno al espectador en un ecosistema agobiante y desesperanzador, ajustando su film a los moldes del género sin condenarlo a morir en un desenlace fantástico. Al contrario, "El Orfanato" permite la doble lectura por la cual su realizador la califica como "una película de terror que desemboca en melodrama".
Es evidente que "El Orfanato" es un compendio metalingüístico de muchos de los filmes que han triunfado en el género en los últimos tiempos. Pero de buen cocinero es saber mezclar los ingredientes precisos para elaborar un plato exquisito. ¿Acaso no hace lo mismo el maestro Tarantino con cada una de sus películas, y nunca dejamos de reverenciarlo?
spoiler:
Y no se me escapa que incluso ese desenlace es copiado (véase "El habitante incierto", de Guillem Morales)