Me llamó la atención en cuanto supe de ella: matemáticos y enigmas. Es un coctel potente, al menos para mi interés cinematográfico. Y desde luego fue todo lo que me esperaba.
Reconozco que "para ser española", está condenadamente bien en cuanto a argumento, idea y desarrollo. Francamente sorprendente para bien.
No soy de apostar en exceso por el cine español, aunque siempre estoy a la caza de películas autóctonas destacables para recomendar y sentir que el cine español no es sexo y... sexo.
Este es un muy buen ejemplo e insisto: idea, desarrollo e historia estupendo.
Pero, como pasa en la mayoría de las películas españolas, cojea fuertemente del diálogo. No sé exactamente qué es, ni sabría señalar donde es el fallo, pero hay algo en los diálogos que noa caba de sonar bien. ¿Demasiado pensados? ¿Demasiado artificiales? Pues no lo sé, pero lo cierto es que se nota ese pequeño espolón que pincha aunque no hiere.
Por otro lado, un aprobado rotundo para Federico Luppi y un suspenso a las puertas de Lluís Homar. A pesar de que se dice lo de siempre, Alejo Sauras es como es, y actúa como actúa y ambas cosas iban bien para el papel que tenía que hacer en esta película: era totalmente él.
spoiler:
Otro punto negativo a añadir es que no podía haber obra española sin guiños a la escena sentimentaloide, "parejil" y de enredos amorosos varios (si, vale, sexo de nuevo). Y es que la relación que finalmente se destapa que tienen algunos de los personajes, personalmente creo que está de más y que se le podría haber encontrado cualquier otra sin tener que llegar a los campos de siempre.
Increíble, por cierto, la escena de la habitación vista desde arriba, al final de la película.