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Cu be or not cu be
Bueno, es una película de culto. No voy a repetir lo que expresé en mi crítica (quiero decir mera opinión, no hay que ser tan presuntuoso) sobre Kill Bill I. Por lo tanto, “Cube” suscita posiciones encontradas e irreconciliables entre los que la adoran y los que la odian. Como a lo mejor sí que soy algo presuntuoso, y pelín refranero, diré que, a menudo, en el término medio está la virtud. Creo que hay que tener en cuenta que se trata de una película de género fantástico y de bajo presupuesto. Dado que el noventa por ciento de las obras que concurren a festivales como Sitges suelen ser birrias sanguinolentas plagadas de efectos especiales cutres y guiones demenciales, hay que reconocer que Natali está muy por encima de esta media. Está claro que ha sido una película muy influyente en la estética y planteamiento de otras que, con bastante más presupuesto han dado mucho peor resultado, como “Resident Evil”. La película es claustrofóbica porque parte de un argumento obsesivo y agobiante: un grupo de personas recluidas sin motivo aparente y sin relación entre ellas en una especie de cárcel inteligente. Se centra más en la intriga y el suspense que en virguerías guionísticas, y por eso se hace tan digerible.
Ahora bien, hablar de alegorías sociales, de sinapsis cerebrales, de cuestiones metafísicas y no sé cuántas cosas más, me parece que es llevar la cosa demasiado lejos. Leyendo algunas críticas de FA me da la impresión de que un montón de gente no ha leído un libro en su vida, y unos pocos, demasiados. No me extrañaría que el propio Natali se descojonara al escuchar algunas de las grandilocuentes especulaciones que se han vertido sobre su cubo metálico. Un poco de sentido del humor, sólo es cine (nada más y nada menos).
La película va de más a menos, a medida que los personajes se van convirtiendo en meros arquetipos bastante poco humanos. Los golpes de efecto con abundancia de ketchup de la segunda parte y el propio comportamiento de alguno de los protagonistas resulta un tanto inexplicable. Pero bueno, es una peli de ciencia ficción, no un documental de Jung. Alguno de los actores es manifiestamente mejorable y el planteamiento matemático de la supuesta solución es más aparente que ingenioso, pero el film es corto, entretenido, con momentos incluso brillantes.
Shinboneniná 
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