|
El gato tibio
¿Qué tuvo esta película que propició el asesinato de su estrella principal? Robert Crumb mató al Gato Fritz tiempo después de verla. Es sencillo, su personaje como muchos otros, conforma una especie de alterego. Es fácil ir por la vida repitiéndose a sí mismo “soy un perdedor”. Sin embargo, cuando alguien más aparte de nosotros, osa siquiera insinuarlo, aquello se convierte en insulto de proporciones terribles. Las excentricidades y vulgaridad del Gato Fritz a manos de Ralph Bakshi, se quedan en la pura superficialidad. Carecen de la acidez del magnífico Crumb cuya irreverencia es al cómic de contracultura lo que un John Waters al cine underground y trash.
Aún así, ver el estilo de Crumb en animación, aunque un poco más sencillo y años luz de su impecable línea y dibujo, supone de todas maneras una fiesta visual para quien admira su obra.
Lachi 
|