¿Pero es que Soderbergh no vio el remake de Psicosis de Gus Van Sant? Igual sí, y le gustó tanto que lo copió a su manera.
Bodrio insufrible del incomprensiblemente famoso director, que por otro lado ya nos tiene acostumbrados con sus películas a agonizar dentro del cine (sólo le salvaría la primera de Ocean’s, y porque aquel día me dieron las palomitas con extra de mantequilla). Esta vez parece ser que le ha entrado la vena Casablanca (y es que el plagio (que no homenaje) final de El buen alemán resulta como poco vergonzoso), por lo que los resultados son aún más deplorables. Si todo esto viene unido a George Clooney y Cate Blanchett -actores que, por decirlo suavemente, no admiro en demasía (y por cierto, a Cate ya me la han calzado en la nueva de Indiana Jones)-, que juntos forman la pareja con menos química de la historia del cine (a los Razzies de cabeza por favor), y a la penosísima interpretación de Tobey Maguire (a la altura de Adam Beach en Banderas de nuestros padres), el cocktail no se aguanta ni con la ayuda de su baza nostálgica.
No malgasten el dinero, y aún menos el tiempo.
spoiler:
Horrible. La joven del agua del 2007