"La maldición del escorpión de Jade" es una película de Woody Allen con momentos francamente divertidos (véase la cara del protagonista cuando es hipnotizado, para dejar el DVD pausado).
Sin embargo, pese a comenzar muy bien, se va diluyendo poco a poco, quizá por esa relación de amor-odio entre los personajes de Woody Allen y Helen Hunt, una fórmula demasiado vista ya en las comedias americanas y que empieza a cansar. Además, Dan Aykroyd ya no es el cómico que todos tenemos en mente, ni mucho menos. El resultado final estaría, bajo mi punto de vista, en una calificación entre el 6 y el 7. aunque le doy esta última porque se nota el esfuerzo de Allen en argumento, guión y ambientación espléndida de los años 40.
Una pena que no salga más Charlize Theron, guapísima en su papel de la sensualmente mujer fatal Laura Kensington, y con la que Allen mantiene dos de las frases más graciosas mientras intenta llevársela a la cama (ver spoiler)
spoiler:
C.W. : Bueno, si quiere le enseño mi baraja con mujeres desnudas
Laura: Seguro que la utiliza para hacer solitarios, ¿no?
Laura: Tengo todos los amantes jóvenes europeos que puedo desear, que me compran todos los caprichos que quiero y tú eres un empleaducho de oficina miope...
C.W: En el fondo, sé que hay un piropo en esa frase que acabas de pronunciar. No lo encuentro, pero sé que lo hay.