He visto esta serie con un lapso de más de diez años, y debo decir que todavía a dia de hoy es totalmente chocante, y nadie se ha atrevido a hacer nada parecido en televisión.
Y no digo ya por las deliciosas idas de olla y los simbolismos de Lynch, es que incluso la sobria y excelente primera parte de la serie es totalmente adictiva e hipnotizante sin tirar apenas de recursos fantasiosos, sobrenaturales o inexplicables.
Es cierto que la serie pierde algo de ritmo durante la segunda temporada, que curiosamente a pesar de no estar dirigida salvo un par de episodios por Lynch es la que más 'Lynchadas' tiene, pero en conjunto sus momentos más brillantes la convierten en un espectáculo imprescindible, a pesar de no ser del todo redondo.
spoiler:
Almenos el sueño de Cooper, el método tibetano, la mujer del leño parlante, la casa con la abuela y el nieto; y sobretodo éste último capítulo que es ya de una de las iconas imprescindibles del arte contemporáneo: la odisea de Cooper por las habitaciones de cortinas rojas interminables, hacen que uno no pueda sinó estar seguro de haber asistido ante uno de los mayores espectáculos salidos de una TV, a pesar de que no sepamos muy bien porqué.