Cuando Alejandro Amenábar anunció que su siguiente proyecto sería la historia del tetrapléjico Ramón Sampedro, resultó ser una sorpresa por el cambio temático de su filmografía, reservada hasta ese momento para el cine fantástico y el thriller, pero Amenábar debe haber querido demostrar que su inmenso talento cinematográfico no se limita a un sólo género.
Amenábar ha filmado otra gran película (y van cuatro). 'Mar adentro' es una película luminosa y optimista a pesar de tratar de la muerte, y Amenábar tiene el suficiente oficio y habilidad narrativa para no encerrar al espectador con Sampedro en una habitación, de manera que la película también te lleva por la vida de los inolvidables personajes que tiene alrededor, y por los sueños del propio Sampedro, en una secuencia magistral que permite al personaje volar hasta la playa para el encuentro íntimo con Julia.
spoiler:
Amenábar es un gran realizador y sabe rodearse del mejor equipo técnico, pero sabía perfectamente que para que una historia de esta intensidad emocional llegara al espectador lo fundamental era el reparto.
Así pues, con la salvedad de un par de actores secundarios, el resto ofrece un trabajo soberbio que quedará siempre en el recuerdo del espectador. De Bardem se daba por supuesto, pero no le van a la zaga la excelente Lola Dueñas, Mabel Rivera o Celso Bugallo. La debutante Belén Rueda, apuesta personal y arriesgada de Amenábar, realiza un trabajo muy convincente y digno.
La seriedad del tema de la película es dosificada gracias a la personalidad de Ramón, que con su sentido del humor logra arrancar no pocas veces la risa del espectador, si bien es cierto que no todas las situaciones pretendidamente divertidas funcionan, y en este sentido chirría especialmente una, la de la presencia del cura en la casa, que se revela algo maniquea y metida con calzador.