Que Demi Moore se ha hecho vieja. Y además da la apariencia de eso, de haber envejecido mucho y mal. Y esto es demérito suyo, porque claro a otras coetáneas no les ha pasado lo mismo: Kim Basinger, Sharon Stone, Michelle Pfeiffer...Y si a eso le sumas que nunca fue un portento de la interpetación pues tenemos lo que tenemos: que la película flojea mucho por la parte que ella soporta y que para más inri es la parte protagonista. Michael Caine termina influenciándose negativamente de su acompañante y su papel e interpretación, que en un principio le iba como anillo al dedo, quedan en simplemente sencillos.
También hay decir que el argumento y la historia atraen, y quizás por eso la película alcanza un cinco. Te regala algún momento de tensión y de intriga, pocos eso sí, aunque casi todos con final previsible. Dirigida desde un nivel modesto, Michael Radford tampoco hace por donde para darle un toque de interés o de sofosticación que le hubiera venido bien a la película. Cien minutos de los que se podía haber sacado más jugo y que sin embargo se queda en otra mediocridad más a sumar al expediente de, principalmente, Demi Moore. A la cola de la películas de su género.
spoiler:
Al ver el desenlace creo no recordar haber visto un robo tan grande y espectacular (por la cantidad y la mercancía) en la pantalla llevado a cabo con tanta mediocridad. A pesar de Michael Caine, todo sea dicho.