Emma Thompson interpreta magistralmente a una profesora a la que le es diagnósticado un cáncer de ovario en estadio avanzado. A partir de aquí, comienzan las reflexiones de esta mujer, durante su estancia en el hospital, mientras dura el tratamiento con quimioterapia.
No es una película sobre medicina, sino sobre la vida, la soledad, y cómo cada uno tiene un forma de afrontar las situaciones difíciles. Tienen momentos graciosos, otros irónicos, otros escalofriantes y otros realmente emotivos.Puede resultar algo dura en algunos momentos, sobre todo hacía el final (de la película y de la protagonista).
Lo único que me sentó algo mal como estudiante de medicina es que Nichols parece dar a entender que los médicos no tienen sentimientos, a juzgar por algunas frases y comportamientos que tienen en la película (no así la enfermera que cuida de ella). Pero bueno, como se suele decir, hay de todo en todas partes.
En definitiva, desgarradora película que invita a la reflexión.Es aún mejor que mi vida sin mi, a la que tambíen considero gran película con temática común.
spoiler:
Se me puso la piel de gallina cuando ya en una situación lamentable, su antigua profesora la va a visitar y la lee un cuento infantil, mientras ella llora desconsoladamente en su regazo. Me pareció muy triste que fuera su única visita :-(