En primer lugar quiero dejar constancia de que no me gusta la política ni los políticos. Pero soy un apasionado del mundo de la tv. Y esta excelente película se desarrolla entre los dos mundos.
Empecé a ver esta película pensando que sería otro bodrio político que sólo gusta a los académicos pero aquí mi sorpresa al presenciar el mas grande duelo actoral del año, entre el eterno secundario Frank Langella (impresionante su caracterización) y el inglés Michael Sheen (el cuál ya había demostrado su capacidad actoral emulando a Tony Blair en la notable The Queen), el duelo para mi lo gana Langella, aún así no hay que quitarle méritos a Sheen.
En lo que concierne a la película, es sumamente entretenida y las dos horas de su duración se pasan volando.
spoiler:
Magnífica la escena anterior al cuarto y definitivo bloque de entrevistas (el que concierne al Watergate), en la que un Nixon ebrio llama por teléfono a Frost. En fin, una película que si bien no ganará el Oscar (se dice que El curioso caso de Benjamin Button se llevará el gato al agua) si es una excelente película en la que al menos sería de justicia otorgarle el Oscar a Langella (aún estando Sean Penn por medio por su Harvey Milk) por su impresionante caracterización. Altamente recomendable.
Por cierto gracias Ron... por la recuperación para un papel importante de Kevin Bacon.