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Picardía e inocencia, pasión y represión en escenarios campestres
Sí, es un interesante drama que nos muestra temas como la picardía del ser humano, el desear al amor prohibido, la atracción por la belleza femenina y el derivado deseo sexual que surge de la misma, la inocencia que es acechada por la astucia, la represión de lo instintivo, la torpeza de algunos hombres contrapuesta a la viveza de otros, el juego de seducción, la pasión que se estrella contra una deprimente realidad, la falta de capacidad para asumir riesgos por los objetivos.
Todo ello desarrollado dentro de un contexto naturalista al extremo, donde los paisajes ribereños constituyen un personaje más que acompaña y sirve de escenografía en el relato.
Pero también es menester mencionar que se nota que es un filme inacabado e inconcluso. La historia llega a plasmar un conflicto, pero también es inevitable no sentir que la cinta está incompleta y que necesitaba mayor desarrollo del argumento para prosperar más en intensidad y emotividad.
Mención aparte para los encuadres y la utilización de cámaras por parte de Jean Renoir. También los planos denotan mucha capacidad del director para exponer ideas mediante una creatividad encomiable.
Lo estético es otro punto alto de este mediometraje, en donde la naturaleza nos maravilla en lo visual y se funde a los personajes para dar por resultado una obra sencilla pero cautivadora desde los sentidos.
Pero lo más brillante es una metáfora que he encontrado en este filme, en donde Renoir nos muestra la inocencia de una mujer reflejada paralelamente en la virginidad de la naturaleza, ambas afectadas por las conductas humanas que la alteran.
Una pena que no se la haya continuado y que no se haya podido realizar un largometraje.
Betomovies 
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