Una joya.
Después de "venderse" a Hollywood con "La zona muerta", Cronenberg volvió con este remake de "La mosca". Y al igual que Howard Hawks (Rio Rojo) o Don Siegel (Código del Hampa), mejoró con creces el original.
Obsesionado desde su infancia por la degeneración mental-moral tras producirse la degeneración física (su propio padre murió de un cáncer incurable sin tratamiento conocido), el director nos sumerge en una historia de científicos locos, celos, mutaciones y teletransportación. La escena de la pesadilla es de antología (presagio de la posterior obra maestra "Inseparables"). Nunca Goldblum estuvo mejor, fantástico en su papel. A reivindicar...
spoiler:
Por qué Cronenberg es un gran director:
- Al principio es el personaje de Goldblum el bueno y el ex el malo, pero conforme se hace más evidente la degradación del protagoniste, es el ex quien corre a salvar a la Davis. Solo un maestro sabe hacer eso.