|
Mierdosa como pocas.
La cosa va de que, en un lugar indeterminado, se captura a dos personas, se las mete juntitas en un cuarto diminuto, y se les exige que maten al otro o mueran, mientras unos ricachones lo ven todo y hacen apuestas. ¿Que es un argumento subnormal?... pues eso es lo mejor, y de calle.
La inmensa escasez de medios provoca una saturación de primeros planos que asquea, y eso cuando no se enfoca hacia las esquinas del set, por no mostrar que no llegaba la pasta para decorados. Incluso hay una larguísima escena con la protagonista reptando por unos túneles angostos, que estan hechos con cajas de madera unidas como buenamente pudieron, e iluminados con luces de árbol de navidad. La cutrería se hizo peli, y habitó entre nosotros.
Interpretaciones, maquillaje, atrezzo, efectos especiales, guión, fotografia e iluminación, compiten duramente por ser de lo malo lo peor, y sin que quede claro cual de ellos es más desastroso, infumable, patético y aberrante.
Hay pelis malas que acaban por hacerte reir, otras que te despiertan tu instinto asesino, y algunas como la que aquí nos ocupa, que casi provocan que uno se arranque los ojos a base de frotarlos, de tanto dudar de si lo que vemos es cierto o producto de una intoxicación etilica, alimentaria, o una abducción extraterrestre.
Ideal para ponerla en el DVD, como justa venganza, cuando se tiene de visita a aquellos vecinos plastas que nos hicieron tragar sus siete videos del viaje de bodas a Santo Domingo.
Kingo 
|