Irregular comedia que alterna momentos álgidos y desternillantes con otros de auténtica vergüenza. El espectador tarda mucho en meterse en la película, especialmente a la hora de creerse los personajes. Una vez se consigue, resulta entretenida y regala algunos diálogos y situaciones francamente simpáticos, si bien excesivamente previsibles y manidos.
Javier Cámara borda en algunos momentos el papel y Fernando Tejero no está nada mal (aunque parece que no cambia de registro ni a tiros).
Se deja ver, pero no es, ni mucho menos, una obra maestra. Comedieta de enredo típica y tópica.
spoiler:
Grandes errores:
- La química entre Maxi y Horacio brilla por su ausencia...¿alguien puede creerla?
- Un padre que lleva una friolera de años sin mantener relación de ningún tipo con sus hijos y que no los ha querido en la vida, no los recupera con la facilidad que se le ha otorgado a Maxi ni de coña marinera.
- Estaba cantado que la cena de Pascal iba a ser un disparate. Aunque el diálogo con Ramiro es graciosísimo, la previsibilidad mata bastante el humor.
- La aparición inicial de Lola Dueñas borracha, de tan histriónica, resulta increíble y absurda. Tanto como que consiga acostarse con Horacio.
Grandes aciertos:
- Los "piques" entre Maxi y su hija cuando le lee los cuentos: para partirse.
- El diálogo de Ramiro con Pascal y un par de de monólogos puntuales de Fernando Tejero: desternillantes.
- Algunas parrafadas brillantes de Maxi y especialmente, lo estupendamente bien que logra el punto de amaneramiento justo en gran parte de su interpretación.