No voy a engañar a nadie, ésta es otra de esas típicas peliculillas tontas. Aún así, y no se por qué, en este caso tiene esa chispa de encanto inexplicable que hace que no me la cargue vilmente y diga no sin cierta sorpresa que me ha gustado. No es buena, no cuenta nada que no hayamos visto ya mil veces, ni siquiera lo intenta, y probablemente ese es su gran logro, aceptar ser una película fácil de ver y no pretender otra cosa.
No es un producto para adolescentes ni una comedia romántica tonta en el estricto sentido de la palabra... más bien me inclinaría por llamarla espectáculo melancólico (sobretodo en el caso de Kate Winslet) a la par que gratamente optimista.
Podría haber sido un bodrio descomunal en manos de energúmenos como Hugh Grant, Sandra Bullock, Richard Gere, Julia Roberts... o las viejas películas de Meg Ryan y Tom Hanks. Y no es que Cameron Diaz sea ni vaya a ser nunca buena actriz, pero Jude Law lo borda, Jack Black sigue necesitando un calmante (en el buen sentido de la palabra) y sobretodo Kate Winslet sorprende con su credibilidad.
Un espectáculo comercial que al fin y al cabo no solo se deja ver si no que acaba dando más de lo que él se espera y ofrece un notable gusto y buen rollo.
No apta para chicos duros con prejuicios de los que esperan ansiosamente que haga click en enviar para votar negativamente mis críticas ;)
spoiler:
Un detalle que me pareció muy divertido es hacer salir a Dustin Hoffman en un videoclub durante dos segundos quejándose de que no puede salir de casa al oir a los dos protagonistas hablando sobre "El graduado" en el pasillo de enfrente.