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El dilema del amor impulsado por el deseo, el mido y la soledad.
Elegy (*)(*)(*)(*):
Isabel Coixet da el salto de su carrera al llegar a Hollywood de la mano de una novela de Philip Roth; supernado, lógicamente, a la aceptable La mancha humana de Robert Benton (primera adaptación de las tres novelas de Roth). Coixet ofrece una vez más su estilo intimista y personal (algunos tildándolo de pretencioso, yo reniego) en una historia de amor, de distancia emotiva, del miedo a amar y, sobretodo, de la soledad, una soledad que su protagonista podria haber paliado y pierde la oprtunidad. A veces, roza el romanticismo con esas hojas marchitas cayendo como símbolo de la melancolía. La directora catalana logra hacernos entrar en la historia, sentir los personajes y envolvernos en un laberito emocional que nos conducira hasta la enfermedad y el reencuentro.
El guión podría ser redondo del todo, pero no lo es. Tiene a sus personajes muy bien trazados: David (una persona liberal, impusliva, deseosa, pero su relación paterno-filial parece una historia paralela, pese a dar a conocer más su personaje), Consuelo (una chica soñadora, enamoradiza, segura y ambivalente), el matrimonio de George es otra muestra de relaciones personales realista y Carolyn es una mujer parecida a David, pero en el fondo, ella es más inmadura e insegura. La historia es donde pierde fuelle, su tramo inicial es muy jugoso y cautivador, pero en su tramo final es más un relato (demasiado) pausado que la relación entre ambos para ofrecernos una escena "goyistica" de un erotismo puro. Pese a ello, desde mi punto de vista, la historia funciona mucho y quizá el error es que es la primera película que Coixet no firma el guión.
Las interpretaciones son todo un lujo: Ben Kinglsey (consagrado desde hace muchos años) demuestra su talento para la expresión facial y sus miradas electrizantes y Penélope Cruz (que hace lo imposible para consagrarse en Hollywood y, de hecho, lo logra con creces) brilla ante la cámara como si Coixet fuera Almodóvar (al fin y al cabo, son historias de mujeres). Los secundarios tambien están soberbios como la eterna secundaria Patricia Clarkson, Dennis Hopper y Peter Sarsgaard.
La parte técnica destaca por una bellísima y acurada música onirica que invita al espectador a penetrar en los personajes y a sentir sus sentimientos, cosa que, en la escena de la playa, apoyado por la magistral fotografia, es un retrato del amor truncado y a la vez feliz.
En general, Coixet hace un notable salto al sueño de Hollywood sin resignarse a dejar su estilo personal que le lleva a construir una pelicula casi perfecta.
(((Para los que quieran ver una historia de amor e historias intimistas)))
Lo mejor: Cruz y Kinglsey, la química que establecen y que Coixet siga con su estilo pese a cruzar el "gran charco"
Lo peor: La irregularidad de su ritmo
Alain Garrido 
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