|
Amor sin barreras
Historia de las de "agárrate que hay curva". Otra de esas muestras de cine extremo del Extremo Oriente, del que proviene de Corea del Sur, en concreto. El radicalismo de la trama juega en favor y en contra de la película. A favor, porque ahí radica el interés y el conflicto de la misma. En contra, porque ese extremismo le juega alguna mala pasada en forma de pasada de frenada. El amor sin barreras que vive un ex convicto y delincuente con muy pocas luces y una deficiente mental con más luces de las que parece sirven para construir una historia a ratos bastante divertida, con momentos hilarantes, aunque en el fondo lo que nos esté contando sea algo bastante serio. Aunque ya se sabe cómo son estos coreanos. Lee Chang-dong no escapa de serlo. A conciencia.
cassavetes 
|