Una pareja que rompe moldes ya que, por separado, son unos mosntruos del cine pero, si los juntas, el cócktail puede resultar explosivo, como ocurre en esta película.
Fue la primera vez que compartían escenas y de qué manera lo harían que no fue la última, ni mucho menos, sino que compartieron vida, dentro y fuera del mundo ficticio.
En la película, ambos personajes son famosos en su trabajo pero no sólo comparten mundo laboral, sino un sincero amor.
Las pinceladas de comedia ofrecidas por el maestro Tracy, el ritmo perfecto en el que se desenvuelven las escenas, ese blanco y negro nítido y brillante y, por supuesto, las fabulosas interpretaciones de ambos, hacen la película divertida, muy agradable de ver y absolutamente maravillosa.
spoiler:
Ella vive por y para su trabajo, cosa que él sabe diferenciar mejor, y después de ser nombrada mujer del año, descuida más, si cabe, el amor de su pareja. La firmeza de Tracy, su saber estar, sus expresiones de desilusión por los desaires que ella le hace, son, en contraposición a lo que se está acostumbrado que son desplantes hacia la mujer, de una credibilidad insuperable.
Ella, al ver que lo está perdiendo, pone toda la carne en el asador y saca todas sus armas de Hepburn para recuperar eso en lo que una vez creyó pero dejó de funcionar, su matrimonio.