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Si suena a japonés y no lo es...
No sé si ponerme apellido japonés, porque parece ser que últimamente basta con llamarse Ochiai, Katsuma, Chin-Ho Huang o la madre que los trajo (son todos inexistentes, que yo sepa, excepto el que nos ocupa), para vender la moto de film de terror oriental a la usanza de "The ring", "Dark water" o "Dos hermanas"... Pues nothing de nothing, vulgaridad al servicio de... de... ¿de qué? No sé ni a servicio de qué está esta película que abusa de todo lo posible para no conseguir nada loable. Y encima, una vez más, es una revisión de una peli oriental de verdad, sin barras y estrellas.
Temome el futuro próximo en la mente perversa de mi pareja: "Las ruinas". Dicen que está por encima de la media, ruego a Dios para que así sea.
Porque te quiero mucho, maja, si no no aguanto más otro bodrio de estas características (menos mal que dicen por ahí las malas lenguas que uno se "culturiza" más viendo de todo). Amén.
poverello 
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