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No tanto como gigante, pero sí muy digna
Ganadora de un montón de premios internacionales (entre ellos el de mejor ópera prima en Berlín), "Gigante" es una comedia romántica que nos narra la historia de un vigilante de un centro comercial que se encapricha de una de las limpiadoras del lugar. Observándola desde la sala de seguridad, a través de cámaras de vigilancia, pronto se establece un lazo, una relación invisible que le obliga a sentirse atraido por la joven, todo esto sin que ella lo sepa...
Con una premisa tan sencilla, Biniez consigue no sólo ser tremendamente efectivo, sino además arrancar un buen número de carcajadas gracias a un sentido del humor sano, que no trata al espectador como un imbécil ni se lo da todo mascado. El gran gigante de la película es Horacio Camandulle, un actor tremendamente carismático que, en la mejor tradición del cine mudo, se basa principalmente en los gestos para causar impacto, hablando muy poco durante todo el metraje y escogiendo las palabras perfectas para hacerse querer. El resto del reparto también cumple y, aunque su historia sea muy sencilla y no se trate más que de una anécdota, está tan bien llevada y proporciona un entretenimiento tan sano y sin ningún tipo de atadura que es, sin duda, una pequeña gran sorpresa digna de ser visionada. Junto a la hilarante "Whatever Works" de Woody Allen, probablemente la comedia más humilde y efectiva presentada este año en San Sebastián.
Caith_Sith 
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