Poco queda ya que añadir a todo lo anteriormente comentado: el arranque es perfecto en todos los sentidos, después se nos presenta el caso Ryan de una manera bastante forzada y absurda, todos los actores rayan a un gran nivel (excepto Matt Damon, pero es que no se le puede pedir más al pobre), la fotografía y la música son brillantes y la ambientación y los decorados son de un realismo absoluto.
Pero tambien hay diálogos que se hacen aburridísimos y mejor habérselos ahorrado, y si no es una obra maestra es por el infantilismo del guión, por otra parte demasiado habitual en el estilo del señor Spielberg, y por no profundizar más sobre eso de enviar a una patrulla casí al suicidio, por cuestiones de alta burocracia. Si no fuese por esos chirridos, desde luego que ésta sería una de las mejores películas bélicas jamás filmadas.
spoiler:
Por cierto, que me produjo un ataque de mala leche nivel 10 ver que al final se salva el asqueroso cobarde, cuyo interminable ataque de diarrea no le permite impedir la muerte de varios compañeros. Muy realista, eso de que en muchas guerras el más cobarde es el que sale mejor parado. Pero por mi parte, podrían haberlo cambiado.