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Sin fuerza
Apuntando temas que prometían ser interesantes: la relación entre distintas culturas, la presión de grupo, las fanatasías sexuales, la manipulación de los sentimientos, la película se queda vacía de todo ello, cayendo en una retórica de imágenes que, aún presentando buenas secuencias y moviendo bien la cámara, no profundiza en ninguno de ellos. Esa vorágine absurda, la conduce hacia un final que aún desmerece más el conjunto. ¡Lástima!
Amadeu 
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