Un guión que combina a la perfección fantasía, intriga y emotividad se unen a una buena banda sonora y a unas geniales actuaciones (a destacar el gran papel de Kevin Spacey, que es capaz de transmitir a la perfección las distintas emociones del protagonista) para hacer de K-PAX una excelente obra de ficción, recomendada a todo aquel que quiera pasar un buen rato: esta película, no muy conocida, no les desfraudará.
El argumento es sencillo pero bien trabajado, con un buen mensaje y una historia cargada de intriga creciente que sumerge al espectador en la continua duda que se plantea sobre el protagonista, y que le hace estar ansioso por desentrañar su misterio.
Una película que cautiva... o que por lo menos entretiene.
spoiler:
El final queda un tanto abierto a la imaginación, debido a los giros que se dan en la película: el protagonista tiene varias cualidades que nos hacen pensar que es extraterrestre, pero cuando el doctor investiga con la hipnosis empiezas a dudar, y esto es lo que te hace esperar ansiosamente el desenlace.
En cuanto a lo que se menciona del planeta K-PAX... genial la forma de educar a los niños, que no necesitan familia pues aprenden libremente de todos. Lástima que el sexo sea doloroso y que haya palabras difíciles de pronunciar...