Nuevamente, como ya he tenido que hacer otras veces (Star Wars, Superman), lo mejor es no analizar ésta película de forma demasiado científica y obviar ciertos detalles.
Me refiero a detalles como el hecho incoherente de que un alienígena sea tan parecido físicamente a los seres humanos (y no lo digo en broma). Tiene dos piernas y dos brazos con manos y dedos, tiene un tronco, un cuello y una cabeza con dos ojos, una nariz y una boca; una boca que le permite artícular palabras e ingerir alimentos. Es demasiada casualidad para un ser que no tiene ningun parentesco con los seres vivos de la Tierra.
Pero claro, este error se comete siempre en las películas y además si el extraterrestre hubiese tenido por ejemplo, la forma de una babosa azulada con tentáculos y sin ojos habría sido más difícil plasmar la emotiva historia de amistad entre un niño humano y un visitante de otro mundo. Y es a eso a lo que hay que prestar atención.
Entonces tenemos al alienígena y a tres chavales que viven situaciones moderadamente divertidas (tampoco es que te partas el culo de la risa) y que flipan bastante con las exhibiciones de poderes telequinéticos y de sanación del ente en cuestión. Y en definitiva, acaban encariñandose con el animalico.
Más en el spoiler.
spoiler:
Entonces tienen que protegerlo de los fríos e insensibles científicos de la NASA y finalmente el protagonista puede regresar a su nave donde lo esperan los de su grupo de viaje.
Supongo que en aquella época fue bastante original tratar el tema de los extraterrestres de ésta forma, en lugar de mostrarlos como invasores asesinos. Pero en mi opinión la historia en sí tampoco es que sea la gran cosa.
Lo que pasa es que está muy buen dirigida y además cuenta con una genial banda sonora del magnífico compositor John Williams (y en mi opinión la película es tan emotiva sobretodo gracias a esa banda sonora).
En definitiva, nunca bebais jabón.