|
El material con el que se hacen los sueños
La lástima es que el tiempo no pasa en balde para este film, que tiene más de veinte años a sus espaldas, y cuyos efectos especiales quedan ridículos a ojos de los más jóvenes. Sin embargo, esta entrega (fiel a los valores del propio libro), marcó la infancia de una generación entera. La magia de los libros, traspasada al celuloide, con la premisa de la imaginación al poder. Cada persona ha tenido un reino de Fantasía en su cabeza alguna vez, y solo por eso, esta pelicula me merece mis mayores respetos, y me evoca no pocas connotaciones nostalgicas.
Lonegan 
|