La película tiene partes en color y en blanco y negro. En color vemos al personaje y la historia principal al revés. En blanco y negro lo vemos repasando los “hechos” que le han colocado en la situación en la que está, contando la historia de Sammy Yankis y hablando por teléfono con alguien* (esta parte en orden normal). Durante la cinta parece que esos dos momentos son distintos, que uno es la acción y el otro está metido con calzador para aclarar los puntos más oscuros de la historia (aunque haya aspectos que se dejan en suspenso hasta el final**) y diferenciados cromáticamente para no despistar. Por ello algunos afirman que esas justificaciones están metidas de forma artificial en la cinta y que no quedan bien ensambladas. Pero no es así ya que la parte en blanco y negro, una vez a cumplido el cometido de contarnos la historia de Yankis***, acaba confluyendo con la parte en color en un único hilo narrativo (de tal forma que lo que empieza en B/N acaba en color en la misma secuencia), es ahí cuando acaba la película y empieza la parte de la historia que nos han contado. Por tanto la parte en B/N no son secuencias en el éter de las justificaciones metidas a la fuerza y Nolan demuestra su preocupación por evitar que esa parte sea un recurso gratuito como suele ser el uso indiscriminado del flasback.
Por otra parte muchas opiniones defienden que si se contara de forma lineal no valdría mucho la historia, pero ¿valdría el Sexto sentido al revés? Tampoco, como toda película con sorpresa, ya que el final sorpresa lo sabríamos al principio y perdería interés (es un ejemplo simple pero práctico). En esta película pasa lo mismo, nos cuentan una historia en la que la sorpresa está en las causas, no en los efectos. La “tarea” del protagonista surge de la manipulación ****, pero nosotros no lo sabemos. Si cuentan eso al principio no habría final (principio) sorpresa. Así, no se trata de contar una historia hacia atrás y aprovechar la inevitable confusión que de ahí se deriva. Se trata de utilizar a la perfección todos los recursos que de una historia contada al revés pueden extraerse colocando el final sorpresivo en el principio, utilizando dos líneas de narración que acaban confluyendo para explicar perfectamente la manipulación de la que ha sido objeto el protagonista, creando tensión entre escenas usando (sin que se le escape de las manos) esa confusión... Y todo esto gracias a un montaje y un guión milimétricos.
Luego, algunos de los errores que se comentan (ej: sube al coche a veces sin comprobarlo en la foto etc.) son nimiedades que no afectan a la estructura de la historia (que sería el auténtico error*****) y sirven para evitar un metraje excesivo y redundante. Una vez asumido el problema del protagonista no es preciso que se recalque cada vez que hace algo que no lo recuerda. En los westerns no se atan los caballos con nudos marineros, pero todos “suponemos” que están bien sujetos con dos vueltas mal dadas a las riendas.
spoiler:
* Luego sabremos que es Teddy
** ya ha matado a otro hace un año o así y también hay fotos del momento. Evidentemente esto no se cuenta ya que él no lo recuerda.
***historia del propio protagonista
****manipulación externa por parte de Teddy y del personaje de Carrie-Anne Moss e interna por parte del propio Leonard y de su desquiciado estado mental.
***** En cuanto al estado mental sí entiendo que caben reproches de peso. Vale que pierda la memoria inmediata, vale que recuerde bien todo lo sucedido antes del golpe pero parece demasiado aceptar que mezcle recuerdos auténticos con ensoñaciones de su cosecha mezclando la historia de Yankis con lo que le ha sucedido realmente a él (las inyecciones de insulina). Esto no está bien justificado pero en la confusión de la historia, especialmente en el primer visionado, casi ni te enteras.