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"...¿por qué los humanos van y destruyen a los robots?..."
Basado en un cómic del creador de "Adolf", "Ayako", o tantos otros magníficos mangas, y con un gran guión de Katsuhiro Otomo, todo lo lleno que se quiera de sus típicas referencias apocalípticas, pero lo suficiente preciso y sólido para conseguir atrapar al espectador y no soltarlo hasta ese impresionante final...
La belleza de las imágenes está acompañada de maravilla por la música compuesta por Toshiyuki Honda, de claras reminiscencias jazzísticas en muchos momentos, y adorna cada escena de forma muy adecuada, y en ocasiones con gran sutileza. Señalar, anecdóticamente , que Rintaro, el director, forma parte también de la orquesta, tocando el clarinete bajo.
Esta ciudad esta creada al estilo de la antigua Babilonia -¡hoy nuestro Estado llegará hasta los cielos!, se dice en un momento dado-, y por eso es lógico que esté planificada en vertical, al estilo de los otras famosas metrópolis cinematográficas, como las de Lang o "Blade runner".
Así, la Planta 2 se dedica a producir la energía de la grandiosa "Ciudad-Estado", o la Planta 1 es la depuradora de residuos; como si cuanto más profundizamos y nos alejamos de las alturas -donde el "Barón Rojo", gran lider de "Metrópolis", dirige y controla todo- más duras y terribles fuesen las tareas, que son ejecutadas únicamente por robots. De esta forma las clases sociales más bajas han perdido la oportunidad de acceder a la mayoría de los trabajos que podían estar destinados para ellos, y de este modo la revolución está ya en marcha...
En medio de todo este mundo hipertecnológico e hipercontrolado, donde muchas áreas de la metrópolis están restringidas tanto para los humanos de determinada clase, como para los robots, se produce el encuentro entre una bella humanoide -creada por el "Frankenstein" de turno con el objetivo de que sea una lider y acceda al "trono" de Metrópolis- y un joven que asiste a su tío en una investigación en la que precisamente intentan capturar a ese científico, que está acusado de crímenes internacionales...
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: La historia de amor que nacerá entre esa bella humanoide femenina llamada Tima y el joven Kenichi, alcanzará el momento culminante cuando la ciudad estallá en pedazos en la escena penúltima de la peli. Tima se debate entre su anterior creencia de que era humana y su actual estado paranóico y atormentado que le impulsa a destruir a toda la raza humana -a la que ha descubierto que no pertenece-, y Kenichi -impulsado por su amor; pese a que su amada no es una mujer sino una humanoide- desea recordarle que él es su amigo, y no duda en arriesgar su propia vida humana para intentar salvar la vida -¿inhumana?- de Tima.
Y todo ello acompañado por ese "I can´t stop loving you" de Don Gibson, que le da un aire irónico y romántico, a ese final apocalíptico y bello, y timidamente esperanzador.
Un anime maravilloso. Con bonitas escenas, preciosas, donde cae la nieve blanca y pura. Donde ver como matan a un pobre robot nos sume en un estado de tristeza y melancolía. Y es que los "humanoides" y los "robots" también tienen sus derechos -pues nos aprovechamos de ellos en nuestro beneficio-, y si no los tienen deberían de tenerlos.
Yo casi me he enamorado de Tima, la humanoide de piel azul celeste que parece un ángel.
tolstoievska 
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