Que ganas tenía de ver una película en blanco y negro, y que no estuviera encumbrada como tantas otras simplemente por tener más de 20-30 años.
No he leído ni una sola crítica negativa, y yo, que le pongo un 8 (le falta poco para el 9) seré seguramente de los que menos notas le han puesto.
spoiler:
Y es que la película merece el notable alto por muchísimas cosas. Con un único escenario (no consideremos ni la sala del juicio ni el baño) se consigue desarrollar una hora y media de película. Sin sacarte de la sala de liberación, Henry Fonda te lleva al escenario del crimen, y va desmontando todos los testimonios. Tal y cómo empieza la película parece imposible que pueda sembrar la duda razonable (la traducción está mal hecha, es declarado no culpable, que no es lo mismo que inocente, ya que Fonda dice muchísimas veces que no está seguro de que sea culpable, pero tampoco inocente, y es ahí, en la duda, donde la justicia debe garantizar siempre la presunción de inocencia) en algunos de los jurados, y sin embargo todos terminan cayendo.
Me gusta también mucho como todos los estratos de la sociedad están representados, cada cual con sus motivaciones y sobre todo con sus prejuicios según su educación y raíces. Tremenda la escena en que todos los jurados van dando la espalda al racista que termina dándose cuenta de su despropósito.
Lo único negativo es que a veces es algo lenta o repetitiva.