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Aires fellinianos
La he visto más de una vez y siempre caigo en la siguiente elucubración: desconozco si Bender trató de imprimirle un aire felliniano, abiertamente surrealista, si fue así, lo logró. Sino, pues lo logró de todos modos. Esas historias de seres comunes, atormentados, o "fatalistas" como es el caso del paralítico, que se entrelazan en una red magistral de situaciones infortunadas, por momentos tragicómicas como la muerte accidental del perrito de la española, por momentos patéticas como la escena del allanamiento policial, por momentos inquietantes como la que muestra a uno de los policías declarando haber realizado cosas inconfesables con sus manos.
Ahora bien, todas las escenas, cual rompecabezas mágico, se arman y dan por resultado una obra muy bien lograda, con seres a los cuales podemos comprender, querer, detestar o ser compasivos. Aguardo que Lucho nos siga deleitando con más relatos de esta naturaleza.
jvai 
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