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¿Un camello que nos cae bien?
Una de gangster, me han gustado muchas películas de cine negro americano, la ley seca y las drogas tienen mucho en común, entre otras cosas que se ha filmado mucho sobre ello, esta podría ser una más, mejor o peor.
Esta película plantea el momento de dejar el mundo del crimen, si es posible, o hay que salir con los pies por delante. Buscar el momento de dejarlo todo nunca es fácil, en muchos negocios, no siempre es posible hacer borrón y cuenta nueva, lo negocios se traspasan o se heredan, casi nunca se liquidan. Este negocio de la droga es mucho más complejo que los habituales comercios, tiendas de ropa, fruta, o mortuoria, por decir algo, aquí los intereses creados te exigen siempre más y no están preparados para perder un negocio si eso implica una perdida económica, a no ser que termine en la cárcel, o con un tiro en el cuerpo, o dos si el primero no mata. Pues en esas estamos cuando se le complica todo a nuestro protagonista, interpretado para mi gusto con mucho acierto, Daniel Craig, del resto, secundarios de lujo, guarda espaldas, granjas de medio pelo, drogatas y mafiosos, todos buenísimos, actúan a coro en los distintos sitios en que simultáneamente se desarrolla la acción, el complejo entramado en el que se ven envueltos y la forma original de resolver.
Me gusta mucho la forma de narrar, al ser acciones simultaneas, no podemos ver lo que pasa, a no ser que estuviera la pantalla dividida en dos o más partes, para contarnos lo que pasa, recurre a planos súper cortos y Lugo vuelve cuando es el momento de dar la explicación a algún tercero sobre lo sucedido. La acción es trepidante, pasa todo en poco más de tres o cuatro días, pero es tranquilita y relajante, la violencia está muy medida y la sangre apenas aparece.
Daniel Craig, es un delincuente que hace de bueno, que mata a otros delincuentes que lo son más que él y encima hacen de malo, pero siente la muerte y le duele, como los golpes que le propinan, cosa que nos parece normal aunque en la mayoría de la películas sucede los contrario.
elquespera 
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