Una obra maestra, no sólo del género, sino del cine moderno. Habrá gente para la que esto último no signifique nada pero para mi, nacido en el 86, el cine moderno es el cine de verdad. Tal vez no a nivel de reflexión e intelectualidad, pero sin duda alguna a nivel de entretenimiento, que hoy día es el principal objetivo del séptimo arte. Y en esta época bombardeada de super-producciones, a razón de 4 o 5 por año, se pueden rescatar escasas películas que lleguen a tantas dosis de entretenmiento como Gladiator. Y con entretenimiento no me refiero a simple diversión, que sin duda ofrece esta película por medio de batallas que hacen las delicias de los necesitados de sangre, sino emoción, suspense, y muchas otras características que la convierten en una maravilla. Pienso que no hay que compararla con películas más antiguas (Espartaco, Ben Hur...), porque prácticamente pertenecen a disciplinas distintas. El cine de antes y el de ahora son diferentes y, por tanto, se deben valorar por separado las obras pertenecientes a uno y a otro, pues si se critica todo lo que se parezca a lo ya hecho, prácticamente no queda nada por hacer. No plagio, sí inspiración. Dejando a parte los posibles parecidos con las películas mencionadas, Gladiator se puede considerar una auténtica obra de arte, capaz tanto de emocionar como de divertir.
spoiler:
Y para emoción me quedo con la frase:
-¡Esclavo, te ordeno que me digas quién eres!.
-(Quitándose el casco, encarando a Cómodo y mirándole a los ojos) Me llamo Máximo Décimo Meridio, comandante de los ejércitos del Norte, general de las legiones medias, leal servidor del verdadero emperador Marco Aurélio. Padre de un hijo asesinado, marido de una mujer asesinada... y alcanzaré mi venganza, en esta vida o en la otra.