Buen remake de la película de 1948 protagonizada por Cary Grant, pero que lógicamente no supera. Es una comedia divertida, que seguro te sacará una sonrisa y en muchas situaciones superará lo que tú podrías imaginar. Muy recomendable para toda la familia.
spoiler:
La escena de la bañera en la que el protagonista ya ni se cree lo que le está pasando es simplemente genial!