Turbadora película que predice, con una escalofriante precisión, la llegada de la globalización y del pensamiento único a nuestras vidas. Para mí, uno de los grandes méritos de la película es cómo ofrece una visión convincente de una sociedad totalitaria de una manera simple (a veces rozando la ingenuidad) pero muy efectiva. Uno de los elementos que más me gusta de este film es la estética "kitsch" que ofrece, consecuencia lógica de los más de 40 años transcurridos desde que se realizó pero que a vista de hoy, en absoluto desmerecen del mensaje fundamental. El control de un estado policial, la manipulación a través de los medios de comunicación de masas, la aniquilación de cualquier forma de pensamiento que pueda poner en jaque a una sociedad narcotizada cobran vigencia en nuestros días a través de medios alternativos (internet, accesos de fronteras, cámaras de grabación en la vía pública). Leer es peligroso.
spoiler:
Muy interesante pequeños detalles de cómo la película sitúa al espectador ya desde el comienzo sobre lo que va a contemplar. Por ejemplo, no hay títulos de crédito escritos. Una voz en off nombra a los actores, guionista, director, etc.