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Confusión de géneros
Deliciosa comedia musical sobre la confusión de géneros con un solvente, brillante e inteligente guión y un excelente trabajo coral.
Curioso que en el mismo año de producción (1982), coincidiese con Tootsie de Sidney Pollack. Dos comedias con mismo pretexto argumental, aunque si en Tootsie es un hombre el que se traviste de mujer para poder trabajar, aquí es una mujer la que aparenta ser un hombre.
Con claros referentes como Cabaret y con Faldas y a lo loco, aunque no las supera, se nos presenta como una digna sucesora y/o complementaria.
De Cabaret toma similar contexto aunque cambiando Berlín por París. El mismo ambiente de entreguerras, el entorno del cabaret, etc...
De Con faldas y a lo loco, el tono de comedia de enredos con personajes travestidos. Y con mensaje.
Asimismo, si bien es un perfecto vehiculo de lucimiento para la actriz protagonista (Julie Andrews) brindado por su director (y entonces esposo), todos los actores están excelentes, aunque sienta predilección por la actriz Lesley Anne Warren.
Como buena actriz de reparto roba escenas, aporta al film, unas de las escenas más divertidas y memorables del film y consigue sentar su presencia en el film y eclipsar a quienes comparten plano con ella. Cuando en un punto de la trama, el personaje desaparece para volver mucho tiempo después, se celebra su retorno a escena y se agradece que el director no haya desaprovechado este papel bombón, ofreciéndonos más minutos del personaje.
En lo que se refiere a la escritura podemos considerar que estamos ante un divertido, brillante y lúcido guión con varios diálogos dignos de recordar. En contrapartida, peca de un excesivo slapstick que irremesiblemente nos recuerda al cine de Blake Edwards trayéndonos a la memoria películas como El guateque o La pantera Rosa.
La acumulación de este tipo de situaciones, provoca que algunas sean innecesarias, otra sean simplonas pero efectivas y otras, en cambio, provoquen la complicidad del espectador.
No obstante, no entorpecen la trama, si las asumes como una seña de identidad, como una muestra de estilo.
En definitiva, hablamos de una entretenida comedia musical (con una excelente banda sonora del inolvidable Henry Mancini, la cual ganó el oscar), que no se agota y siempre apetece revisarla, dado la vigencia de su mensaje y el ritmo cómico bien conseguido.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: En el apartado visual, me quedo particularmente con dos escenas maravillosamente ejecutadas.
Una sería el plano secuencia (haciendo un brillante uso de la profundidad de campo) en la que vemos al guardaespaldas del personaje de James Garner como se cuela en la habitación del hotel del personaje de Julie Andrews.
Un plano secuencia que se me antoja muy hitchcockiano aunque no sé hasta que punto el director tenía en mente a Hitchcock, a modo de homenaje.
La otra sería también otro plano secuencia en el que vemos dos acciones paralelas simultáneas: El personaje de Lesley Ann Warren subida en el tren y atravesando todo el tren a través de sus vagones mientras que el guardaespaldas va caminando a la misma dirección en el andén.
Manu_A 
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