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Plasmar la belleza y el declive
Visionar esta película es un goce para los sentidos, lírica, ensoñadora, obsesiva también.
Hay que tomarse su tiempo y saber lo que uno va a ver, es Visconti en estado puro, todas sus obsesiones, sus fantasias, sus miedos, todo ello, plasmado en esta película, la hace inevitablemente larga, pero ¿acaso no es un placer, dejarse mecer por esa música mientras uno se encuentra consigo mismo en el sillon de su casa?
samuval79 
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