Un guion pilladísimo por los pelos (eso si, no tan nefasto como en la segunda parte), con una sorpresa final que canta una hora lejos, para una peli que abusa del flasback hasta límites hasta ahora inexplorados, y con todo un catálogo de torturas y mutilaciones que harán las delicias de los aficionados al gore, pero que al resto de la humanidad le parecerán una cortina de humo bastante pobre donde ocultar la falta de ideas. A destacar por su pobreza la interpretación de la -digamos- actríz que da vida a la alumna del asesino moribundo, tan mala que logra disimular las carencias del resto del escaso reparto.
Entretiene, siempre que no le busquemos coherencia ni verosimilitud, aunque tanto paso atrás acaba por marear, y el abuso de casquería consigue que al final ni nos inmutemos por unos pocos litros de sangre más.
Recomendable para amantes del gore, aprendices de forense, y gentes que confunden el terror con la vivisección.
spoiler:
La sorpresa final de que la doctora sea la mujer del pobre diablo con sed de venganza, se da por supuesta desde antes incluso de que el tio salga de la caja.