Me he llevado una grata sorpresa al ver que Kim Ki Duk es capaz de hacer otro tipo de cine, alejado de la belleza de los paisajes, de la belleza del silencio, o de la simbología oriental. De hecho, no parece una película de KKD hasta el último cuarto de hora en el que se produce el desenlace, donde volvemos a los paisajes y silencios.
El estilo de Samaritan Girl me ha recordado mucho al de Chan Wook Park en su trilogía de la venganza, por la crueldad de las imágenes y las pocas consideraciones morales de la película (aprovecho para recomendaros esta citada trilogía)
El resto de aspectos la película cumplen con buena nota, los actores, la música, el guión... Una joya que te mantendrá en tensión hasta el final y que entra en el podio de las mejores del genio Kim.
spoiler:
Ya puestos, daré mi interpretación del final... La niña descubre que su padre sabe lo de sus "citas secretas", de ahí vendría el sueño que tiene en la orilla del río, creyendo que su padre la iba a matar o más bien a castigar por lo que había hecho.
La llamada del detective viene a cuento de que el padre es acusado del asesinato del hombre de los lavabos (le han pillado porque derramó sangre y por tanto se identificó) y el todoterreno se supone que es el de la policía... vamos, digo yo.