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KENNETH BRANAGH ES EL REY
Si esperan una crítica imparcial y objetiva mejor que no sigan leyendo.
Kenneth Branagh supone para mí un ejemplo perfecto en su manera de hacer cine y teatro. Llevo siguiendo la carrera de este Creador de Arte desde 1989, cuando sorprendió a propios y extraños con su excelente adaptación de Enrique V.
Pero hablemos de La Huella: es un remake. Supongo que todos ustedes lo sabían. Un remake de un film estrenado en 1972, dirigido por Joseph L. Mankiewicz y protagonizado por Sir Michael Caine en el papel que actualmente interpreta Jude Law y el maestro Laurence Olivier en el que hace lo propio Sir Michael Caine. Curioso ¿eh? Tras aquél film se hizo una obra teatral de éxito, escrita por Harold Pinter, que también firma el guión de la actual película.
Branagh ha realizado una película, si. Pero al verla asistimos a un tour de force teatral; estamos ante un único escenario (la casa del personaje de Caine, que es un protagonista más), y los actores pasean por él y recitan sus diálogos acompañados muy de vez en cuando por una sutil banda sonora.
Es un film especial, inusual y arriesgado. Pero Branagh y compañía salen airosos con muy buena nota. Es una clase magistral de teatro en estado puro, medio en el que el realizador irlandés se mueve como pez en el agua.
Así pues, el corto metraje del film (86 minutos) es el adecuado para que no resulte pesada. Y aunque tiene un ritmo lento la trama se desarrolla sin problemas, creando en la sala de cine una atmósfera en la que no se oye ningún comentario: todo el mundo estaba atento a cada gesto, a cada mirada de los dos actores.
Sean fans de Branagh o no, se la recomiendo a todo el mundo. Por fin un thriller inteligente con mayúsculas. Tras siete años de silencio creativo (sólo en cine, ojo), Branagh vuelve con fuerza.
Karles007 
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