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Cuenta atrás: 3
Esperaba impaciente el estreno de esta serie, que se adivinaba de altísima calidad tan solo con ver sus avances, y las promesas se han visto cumplidas: risas, entretenimiento y diversión, hasta cotas nunca vistas en una pantalla de televisión.
Las interpretaciones llegan al nivel de lo magistral, capitaneadas por el grandioso Daniel Guzmán, que quizás sea actualmente el mejor actor nacional con sus numerosos registros interpretativos (y al que supongo algún dia reclamarán en Hollywood para unirse a la élite hispana que alli nos representa, como puedan ser los inmensos Antonio Banderas, Penélope Cruz, o Santiago Segura), al que secunda con brillantez un plantel cuajado de talento, del que destaca Anabel Alonso, la camaleónica actriz de susurrante voz que acaricia los oidos y los sentidos con su delicado fraseo. El resto del elenco, sencillamente sublimes e inolvidables.
La perfecta escenografía evoca series como Deadwood o Hermanos de sangre, debido al derroche de medios para dotarla de total credibilidad, y se hace más que evidente que se ha querido hacer, con mimo y celo, un producto de gran calidad. De la fotografía no comentaré nada, pero desde aquí emplazo a quien esto lea a que no se pierda por nada del mundo tal maravilla.
Mención especial merecen los guiones, trufados de situaciones verosímiles pero desternillantes, y con unos diálogos repletos de inteligentes ironías disimuladas y juegos de palabras asombrosos, que harán las delícias de todo aquel que guste del humor sutil e inteligente que hasta ahora sólo habíamos podido saborear en alguna producción británica.
Comparado con ésto, el Flying Circus de los Monthy Python asemeja un casette de Arévalo contando chistes de gangosos.
Absolutamente recomendable por su originalidad, por la sensibilidad y estilo de su arrollador humor, y por -disculpen que me repita, pero la emoción me embarga- sus prodigiosas interpretaciones, que a buen seguro harán de ésta la serie española con mayor éxito a nivel internacional.
Por otra parte, me uno a la campaña de no pulsar el "NO" y de evitar utilizar demagogias ofensivas, como ya hizo algún usuario coherente y honesto, paladín de las independencias, espejo de críticos que pretenden hablar solo de cine y no de imaginarias confabulaciones, y azote de cualquier grupillo fusilero que en el seno de Filmaffinity se pudiese formar.
Intentaré seguir su valioso ejemplo, merecedor de un sincero aplauso que procuraré prolongar en los cientos de críticas que aún he de escribir en esta página, para mayor gozo del póquer de amiguetes que esperan con ansiedad la publicación de cualquier texto mío.
Kingo 
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