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Mala, mal hecha y chabacana, pero muy real.
Al margen de lo horrorosas que sean las interpretaciones, lo lisérgico del guión (si es que lo había), y los chistes homófobos, machistas y escatológicos que pueblan casi todos los diálogos, hay que destacar un punto que parece haber pasado desapercibido entre tanta caspa:
- Un tipo casi bordelino es elegido como su representante por el pueblo, por el mero hecho de salir en televisión, en un programa de máxima audiencia, arrojando porquería sobre su rival político. Ni tiene planes para ninguna mejora, ni idea de donde carajo se está metiendo. De hecho, su condición de aneuronal le incapacita incluso para hilar una frase coherente. Pero aún así, el pueblo vota por él.
¿A alguien que sea de este país no le parece real esta historia? (Joer, pues si hasta lleva bigote)
Kingo 
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