Qué maravilloso es cuando te pones a ver una película de la que vagamente has oído hablar y resulta que te encuentras con algo así.
Una película que juega con lo bueno y lo malo que todos tenemos, juega con los sentimientos y los pilares básicos de personas totalmente opuestas y lo mueve todo con una maestria que te hace pasar la película en un tris.
Una de las pocas películas suficientemente valientes que he visto como para denunciar no sólo el racismo de los blancos a los negros, sino también de los negros a los negros, de los blancos a los blancos, de los negros a los blancos, de los indios a los latinos, de los blancos a los indios...
Una de las mejores interpretaciones de Sandra Bullock que por una vez hace un papel lejos de la caramelizada y dulzona enamoradiza que se ha colgado en Hollywood.
spoiler:
Todos somos diferentes, pero todos somos iguales. Desde el policía cabroncete y abusón que luego se desvive por un padre enfermo, el negro que es más racista con los negros que los blancos pero termina por recapacitar, la pija que no soporta a nadie que sea "inferior" a ella hasta que se da cuenta de lo sola que está, llegando al punto sorprendente del defensor de los débiles que, lejos de ser un racista, acaba de un tiro con la vida de un chico inocente sólo porque es negro.
Una película muy valiente que grita muy alto