Si a uno le gustan los melodramas con cantidad de azúcar y buenos sentimientos y que acaba todo lo bien que puede acabar un melodrama, entonces esta es su película. Lo único bueno es que solo es una película de un solo capítulo y (espero) no será una serie de TV como "La casa de la pradera".
spoiler:
Kevin Kline hace de una especie de Michael Landon que intenta arreglar en el poco tiempo que le queda de vida, sus errores pasados. Evidentemente lo consigue. Eso se ve desde la primera escena. No importa que su hijo inicialmente le odie y pase de él. Kline se ha vuelto tan bueno y maravilloso gracias al cancer que tiene, que eso no es ningún problema. Todo el mundo le acabará adorando. Y de paso nos da lecciones de bricolaje construyendo la casa.