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EL WESTERN URBANO
Interesante obra de David Cronenberg que, a pesar de haberme convencido por su trepidante argumento y sus escenas de violencia perfectamente filmadas, me supo a poco por el escaso desarrollo de sus personajes y por un guión justito y nada más. Original y fresca (teniendo en cuenta lo que se filma hoy en día), pero lejos de las genialidades de Eastwood con las cuales quieren compararla.
Que Viggo Mortensen era buen actor ya lo sabía yo desde Aragorn, aunque esto me haya llevado a más de una discusión. En este film de Cronenberg se lo ve más humano que nunca, y validando la intención del director, que es la de otorgarle el aspecto de hombre de familia inofensivo y pacífico, para de esta manera jugar con la personalidad y girar la trama en torno a la misma. Desde la aparición en pantalla del señor Fogarty (gran actuación de Ed Harris, de la que hablaré más abajo) todo comienza a vislumbrarse, sobre todo por pequeñas pistas que el guión va dejando y que, si bien son sutiles (atención a la mujer del protagonista vestida de colegiala) dejan entrever lo que se vendrá.
Me pareció algo desproporcionada la edad del hijo mayor con respecto a los padres. Más bien parecía el hermano menor. En cualquier caso, bien aplicado por el director el paralelismo entre el padre y el hijo y sus reacciones respecto de la violencia que los rodea.
Lo que quiero decir con el título de la crítica es que este film tiene ciertamente aires de western, pero es como si le hubieran cambiado el skin, ambientándolo en una ciudad tipo del siglo XXI. Pocas veces había visto un thriller urbano en el que se disparara con tanta facilidad y tanta impunidad (tal vez “Pulp Fiction”, pero ésa es de otro planeta).
Las actuaciones son realmente satisfactorias, en especial la de Ed Harris, que le da una gelidez muy necesaria al papel. William Hurt, a pesar de su breve aparición, lo hace bastante bien, además de la ya mencionada gran labor de Mortensen en el rol principal.
Buena dirección de Cronenberg, algo típica en algunos momentos, pero con una gran capacidad para crear ambientes tensos y de desasosiego.
A destacar las dos escenas de sexo que se muestran, por la naturalidad con la que están filmadas y por el ímpetu de los actores, a pesar de la diferencia total de ánimos entre las dos secuencias. También meritorias todas las escenas de tiroteos por su impacto y su realismo.
LO PEOR: Algunos huecos de la historia y del pasado de los personajes, y las pistas algo evidentes que el director deja por el camino.
LO MEJOR: Las actuaciones de Harris y Mortensen y la violencia explícita del film. También el argumento, que es muy interesante.
LEANDRO PINTO 
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