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Cine de difícil digestión
Esta es para mí una de esas películas que fomentan la discrepancia, pues pasando por ser una obra maestra, según el juicio de muchos expertos, se comprende también que para un gran sector de los aficionados resulte sobrevalorada. Para mi gusto, está rodada con fría, pero impecable técnica, sorprendiendo su hermosa fotografía, la gran actuación de los principales intérpretes y el variopinto desfile de personajes secundarios, además de la música de corte clásico que no sabemos si constituye el soporte central de la banda sonora (repetitiva, por otra parte, hasta cansar un poco; y alternada, curiosamente, con boleros y canciones suramericanas demasiado conocidas, como "aquellos ojos verdes", "quizás, quízás", etc., también intercaladas con excesiva frecuencia, con el probable propósito de darle fondo sentimental a la historia de unos amores tristísimos). Se trata, en todo caso, de una forma diferente de hacer cine, que no a todos satisface, especialmente cuando se busca el divertimento y no tanto las emociones estéticas.
ANTOINE 
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